El Arzobispo de Sevilla, Monseñor D. Juan José Asenjo ha bendecido, en la tarde de ayer, las instalaciones de la nueva Casa Hermandad de nuestra corporación, acompañado del alcalde de la ciudad, D. Juan Espadas y el Hermano Mayor, D. Gabriel Rojas.

A este evento asistieron, además, el teniente de Alcalde y delegado del área de Gobernación y Fiestas Mayores del ayuntamiento,  D. Juan Carlos Cabrera, el coronel delegado de defensa, D. Carlos Echevarría, el presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, D. Francisco Vélez, el presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, D. Santiago Padilla, hermanos mayores de las Hermandades del Rocío de la ciudad y de distintas Hermandades de penitencia muy vinculadas a nuestra corporación, así como miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad del Rocío de Sevilla.

D. Gabriel Rojas abrió el acto dando la bienvenida a los presentes destacando el acontecimiento histórico que supone para la Hermandad cumplir el anhelo de contar con una sede propia “esta no puede ser una casa más en la ciudad, sino que es una Casa Hermandad, una casa de Dios. Una casa hecha expresamente para que convivan los hermanos y cumplir la misión que la iglesia nos ha encomendado”.  Tras agradecer la presencia de los asistentes y de todos los que han hecho posible que este proyecto sea realidad, el Hermano Mayor recordó que “tener esta casa no es un fin en sí mismo, es solo un medio que la Virgen pone a nuestra disposición para conseguir los auténticos fines que nos mueven y para lo que nos constituimos como Hermandad”. “Ella ha sido la verdadera Jefa de Obras que ha llevado a cabo la construcción de esta casa. Ahora nos toca a nosotros cumplir el contrato y corresponderle con nuestro trabajo y nuestro cariño, por tanto, como nos ha dado” afirmó.  

A continuación, tomó la palabra el alcalde de la ciudad, D. Juan Espadas, para felicitar a los hermanos por las nuevas instalaciones deseándoles no solo que la disfrutaran, sino también que “la abráis a este barrio, a Sevilla y, en especial, a los que más lo necesitan, como venís haciendo a través de vuestra obra social”.  En este sentido, Espadas destacó la importancia del trabajo social que desarrollan las hermandades de la ciudad, especialmente en estos tiempos, “sois un orgullo, os necesitamos, no bajéis la guardia”, concluyó.

Tras la lectura de la liturgia de la bendición a cargo de D. Eloy Caracuel, director espiritual de la Hermandad y Rector de la Colegial del Divino Salvador, donde la Hermandad tiene su sede canónica, Monseñor Asenjo se dirigió a los presentes destacando la importancia de este espacio para que la Hermandad pueda seguir desarrollando su actividad y pidió “a la Virgen del Rocío que sea lugar de comunidad, diálogo y caridad”. Asenjo recordó que es la Virgen “la que ocupa un lugar central en nuestro corazón y en la vida de los cristianos” y animó a los rocieros a “quererla, amarla e imitarla”. Por último, pidió a la Hermandad que “viva su genuina identidad para que este espacio sea, ante todo, un lugar donde se cultive la vida cristiana”. Posteriormente procedió a bendecir la Casa Hermandad.

Momento de la bendición de la Casa Hermandad

Concluida la bendición y el canto de la Salve, que contó con el acompañamiento del grupo Encordados de guitarra y chelo, el Arzobispo y el alcalde descubrieron, junto al Hermano Mayor, la placa conmemorativa que dejará recuerdo de este momento en el acceso principal de las instalaciones.

Nueva Casa Hermandad

La nueva Casa de Hermandad se encuentra ubicada en la calle Cabeza del Rey Don Pedro, número 11, a solo 300 metros de la Iglesia del Salvador, en el espacio que ocupaba la antigua ferretería ‘La Herradura’. El local, adquirido en abril de 2019, fue sometido a una reforma integral para adecuar sus 392m2 construidos y 340m2 útiles a las necesidades de la corporación. La planta baja consta de dos entradas, una de ellas panelable como salón multiusos y otra que se ha adaptado para que pueda acoger la carreta del Simpecado. El espacio principal lo conforma una amplia zona sociocultural, almacén y vitrinas para el patrimonio de la Hermandad. La zona de entreplanta se utilizará para despachos y zonas de almacenamiento.

Se ha cuidado de forma muy exigente el aislamiento acústico, la climatización y la iluminación, para poder aprovechar en su integridad las posibilidades que ofrece la nueva casa. Se ha recuperado, además, la esencia de los elementos tradicionales del inmueble: los pilares de fundición, tanto en fachada, como en el interior, las fábricas de ladrillo de los muros de carga, así como la recuperación de la altura interior inicial del inmueble, adaptando el resto a la funcionalidad requerida con espacios amplios, diáfanos y funcionales.

D. Rafael Conejero, ha sido el arquitecto – proyectista y director de la obra. En este proyecto ha contado con la colaboración de dos miembros de la Hermandad, el arquitecto D. Martín Carlos Piruat Palomo y el aparejador D. Faustino Gómez Martín.

Las obras concluyeron a finales del verano pasado, aunque por motivos relacionados con las medidas de prevención de la COVID-19 se ha pospuesto su inauguración. La Hermandad espera poder presentarla a los hermanos en las próximas semanas observando las medidas y precauciones sanitarias que marquen las autoridades.

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