Proyecto de restauración de nuestro Simpecado

Invitamos a todos los hermanos a vivir este especial reencuentro

El próximo miércoles, 12 de octubre, nuestra Hermandad peregrinará al Rocío para postrarse a los pies de la Blanca Paloma en la que promete ser una cita muy especial. Esta será la primera vez que pueda contemplarse nuestro Simpecado, con todo su esplendor recuperado, una vez finalizadas las intensas labores de restauración.

La comitiva, que acompañará a nuestro Bendito Simpecado hasta la Ermita de la Virgen del Rocío, saldrá a las 11:15 horas desde la Casa de Hermandad. A los sones de ‘Rocío de Otoño’ se producirá el esperado momento en el que el Simpecado entrará en la Ermita, acompañado de todos los fieles, para que dé comienzo la Santa Misa a las 12:00 horas.

Será una ocasión única para comprobar, de primera mano, el intenso trabajo de recuperación al que se ha sometido esta pieza tan querida por todos los rocieros de Sevilla, titular de nuestra Hermandad, que además estrena algunos elementos. Entre ellos, un nuevo fajín, que ha sido donado por el Teniente General de las Fuerzas Terrestres D. Ignacio Medina, el nuevo cordón donado por el grupo de hermanos de San Bernardo y los borlones donados por un grupo de hermanas.

Invitamos a todos los hermanos a vivir este encuentro especial con Nuestra Madre del Rocío, de nuevo en su Ermita, y con nuestro Simpecado.

Una minuciosa restauración

Su avanzado estado de deterioro hacía urgente la intervención y, tras la pasada romería, el Simpecado fue puesto en las manos de la experta en Conservación y Restauración de Obras de Arte, Gema Pérez Morales. La suciedad, depósitos de polvo y arena principalmente, junto con el oxidado del hilo metálico de los bordados, eran los elementos más preocupantes que presentaba la pieza.

El bordado estaba plano, sin volumen y carecía de color y luz. Gema asegura que “ahora todo eso ha salido a la luz, con sus matices en rosa, celeste, dorado y marrón, que antes estaba oculto por el polvo y el oxidado del hilo”. “Ha sido un proceso lento de microaspirado y limpieza química del bordado, pero, ahora que lo tengo delante, la diferencia es impresionante”.

La propia restauradora insiste en que la limpieza, a través de un minucioso microaspirado, era uno de los principales desafíos que presentaba la pieza. “Para mi era un reto devolver el Simpecado a su estado inicial, el que presentaba cando salió del taller, tras tantos Rocíos vividos, tantos momentos disfrutados, tanta devoción volcada en él” asegura Gema, “realmente necesitaba una intervención, pero el estado del bordado y del terciopelo no era malo, más allá de los típicos roces que se producen con los borlones, conservando todo el hilo”.

Me paran por la calle para preguntarme por el Simpecado

“Como restauradora me hacía una enorme ilusión este encargo. He hecho muchos trabajos y he restaurado muchos Simpecados, pero no del Rocío”, explica la experta, “conozco bien la devoción que se tiene a esta pieza y es un orgullo restaurar una obra tan querida y reconocida”, asegura. “Me han llegado a parar por la calle para preguntarme, ¿Gema, eres tu la que está restaurando el Simpecado de Sevilla? o simplemente para interesarse por el proceso ¿cómo va ese Simpecado? Como experta que ha restaurado piezas importantes es grande la emoción que siento, ha sido privilegio poder tocarlo con mis manos”.

Cuando le preguntamos qué espera que sintamos cuando posemos de nuevo nuestra mirada sobre el Simpecado de Sevilla, Gema asegura con rapidez, “impacto, creo que realmente vais a notar la diferencia y que apreciareis el resplandor que se le ha devuelto, pero, sobre todo, espero que sintáis emoción”.  “Solo os pido que lo cuidéis mucho, tenéis un tesoro, tiene un bordado increíble que, con el paso del tiempo, se conserva muy bien. Disfrutadlo todo lo que podáis. Para mí ha sido un honor contribuir a restaurar una fuente de devoción tan preciada como el Simpecado de vuestra Hermandad”, concluye.

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